Paisajes en suspenso

Los mercados “de pulgas” o “tianguis”, como le llaman en México, son lugares para descubrir maravillas. Cerca de mi casa hay un mercado callejero y para mí es una especie de viaje en el tiempo. Allí, en la acumulación de juguetes, herramientas, joyas, muebles, libros u objetos indescriptibles, encontré algunos de los elementos que conforman estas piezas.

Mi dibujo los adopta y les brinda un nuevo lugar de pertenencia. Me gusta pensar que quedan  suspendidos en un paisaje ambiguo, un tanto onírico. Esos lugares imaginarios provienen de una mezcla de sensaciones y recuerdos, donde se entrecruzan los paisajes de montañas y cactus mexicanos con la pronunciada linealidad y el silencio de la Pampa bonaerense.